SUGERENCIAS, INNOVACION Y MEJORA CONTINUA

febrero 11, 2010 en 1:46 am | Publicado en Artículos | 1 comentario
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 En mi tarea de consultor suelo hacer algunas propuestas con las cuales no tengo mucha suerte. A pesar del beneficio que traería a la empresa y lo probado de su eficiencia en organizaciones de clase mundial, me tengo que conformar con una cortés declinación y una simulada explicación del rechazo. Por ejemplo: En varias  empresas he sugerido instaurar un plan estructurado de sugerencias de empleados y clientes, y me he quedado como aquel amor de cachorro (puppy love) que no pasó del intento. De nada me sirve presentar estadísticas de lo que los japoneses llaman el Kaisen Teian (literalmente sugerencias de mejoría), de los mil millones de dólares que le ahorran en costo a Matsushita Electric las 450 000 sugerencias anuales de sus empleados, y que éstas son parte de la vida diaria de Sony, Honda, Mitsubishi, etc. La respuesta sigue siendo No. ¿A que se deberá este rechazo?

Probablemente sea el patrón de estructura jerárquica del tipo tayloriano que domina en la mayoría de nuestras empresas o la mente del no cambio y aversión a la innovación que predomina en nuestra cultura. No le tema a las sugerencias de su gente y de sus clientes. Hoy están disponibles sofwares para que no se pierda ninguna y existen formas fáciles de instaurarlas.

Todos los grandes gurús de la administración coinciden en que las mejores ideas provienen de los empleados, pero poco caso se les hace en nuestro medio a esta verdad, despreciando está fuerte contribución a la innovación que nos resultaría muy lucrativa y de bajo costo Por eso no es extraño que en el Índice de Competitividad Global, en el área de innovación, medido por el Foro Económico Mundial, nos ubiquen en el lejano puesto numero 116/133. De nada ha servido que Obama nos hable de recapturar el espíritu de la innovación (“La innovación ha sido esencial para nuestra prosperidad anteriormente y será esencial para nuestra prosperidad en el futuro“); que la XIX Cumbre Iberoamericana reunida en Estoril (noviembre 2009) la haga parte de su lema: Innovacion y Conocimiento (“lograr un cambio cultural en nuestras sociedades que convierta a la innovación en el centro de la estrategia económica y social”), ni que la OCDE, el club de los 31 países más ricos en su reunión de Paris en enero de 2010 pida a America Latina mayor productividad e innovación (“La innovación debe ser la piedra de toque de las estrategias de recuperación de los países”), la respuesta seguirá siendo Innovación No.

Creo que es cultural rechazar las ideas cuando vienen de otros, y no me refiero sino a la cultura occidental, porque para los orientales, la innovación es consustancial con su mentalidad. Esto nos lo pueden comprobar los datos publicados por James Harrington en “Administración total de mejoramiento continuo”, donde dice que sólo el 9 % de los empleados norteamericanos participa de los programas de sugerencias en las empresas comparados con el 72 % de los empleados japoneses. En consecuencias los ahorros por empleado atribuidos a las sugerencias son en Japón arriba de los $ 5000 por empleado/año, comparados con cerca de $ 300 en Norteamérica. Igual rechazo tienen los programas de innovación que un pequeño número de empresas está implantando en Centroamérica. Quizá valga la pena poner en práctica las recomendaciones bizarras que sugiere Pedro J. Vargas, CEO de CAFÉ BRITT, de Costa Rica, una de las empresas más creativas de America Latina. Léalos despacio y con mente abierta.

 a. Promueva que los empleados cometan errores.

b. No contrate a la gente por “horas-nalga”.

c. Asigne responsabilidades, pero nunca escriba listas de funciones.

d. Si no usa las ideas del cliente y de los empleados está botando el dinero.

e. No use corbata, deje que le digan “mae” o “don Mae” si su empresa es un lugar muy formal…

f. Busque Pack-man´s de la burocracia y déjelos libres por los corredores.

g. Contrate gente mejor que usted y quédese sin trabajo, para eso le pagan. Y ahora haga algo innovador en su empresa: quítese de en medio y deje a la gente creativa poner en práctica sus sugerencias.

Bibliografía Consultada:

 HARRINGTON, J. Administracion total del mejoramiento continuo. Editorial Mcgraw-Hill. Bogotá, Colombia. 1997. 287 pp.

http://www.pabloevargas.com/2009/09/la-paradoja-del-innovador-por-s

Ing. Ricardo Yohalmo León E.

Master en Administración de Empresas. (INCAE Business School) Consultoría y Capacitación Empresarial.

yohalmoleon@yahoo.com

http://www.gerenciasigloxxi.com

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1 comentario »

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  1. Ing. Ricardo Yohalmo, Este articulo me viene como anillo al dedo, he pasado muchas experiencias en mis trabajos donde he dado a conocer de manera formal ideas que podrían traer beneficios a la empresa, como por ejemplo las capacitaciones al personal, inversiones pequeñas en infraestructura, renovación de equipos, implementación de reuniones grupales (se dice que esto crearía un sindicato, por cierto) bueno quería externarle mi experiencia en el tema y que decirle que sigo sus blogs.

    Saludos.


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